La diferencia entre espacio y vacío

Se había creado un vacío entre nosotros. Solo gracias a las recaídas comprendes cuál es la diferencia entre espacio y vacío: el primero se puede llenar, el segundo te aspira y ya no te suelta.


FUERA LLUEVE, DENTRO TAMBIÉN...
¿PASO A BUSCARTE?
Antonio Dikele · Autoconclusivo
14'95€ | Montena | 187 páginas
Ficha en GoodReads 

«¿Cuánto valor hay que tener para querer a una persona que quiera a otra persona?»

Antonio, el protagonista, empieza esta historia con el corazón destrozado. Su chica acaba de irse con su mejor amigo, él no acaba de integrarse en el nuevo barrio, la relación con sus padres es difícil y no solo por los problemas económicos que sufre la familia... La vida de un adolescente normal sino fuera porque Antonio tiene además que hacer frente a un problema mayo: el racismo. Sin embargo, todos sus problemas empezarán a parecerle más soportables cuando conozca a Linda.

FUERA LLUEVE, DENTRO TAMBIÉN... ¿PASO A BUSCARTE? cuenta la historia de Antonio, un chico al que acaban de romper el corazón. Hasta ahí todo bien. Me esperaba un libro sobre superación, quererse a uno mismo, e incluso con algún final especial en el que los protagonistas se encuentran al final del día y se prometen amor eterno (muy típico de las historias juveniles que tanto nos gustan...).

Bueno, pues para nada me he encontrado con eso. En cambio, el libro del cual os hablo hoy está lleno de anacronías. Al principio pensé que sería genial, pero enseguida me di cuenta, en mi opinión, de que están fatalmente mal llevadas y no tienen ningún sentido. Y saltos temporales mal conectados es lo peor que puedes leer en literatura. El narrador, Antonio, salta de un momento a otro de su vida solo para contarte cómo fue su relación con noséquién, para luego ir a cuando su madre le regañó por esto otro, para después volver a otra relación que tuvo con otra chica -que al final no sabes ni con cuántas ha salido ni de quién te está hablando en ese preciso momento... el chico no se explica muy bien-.
—Porque querer, quererte, es levantarse del suelo. Yo nunca me tiraría al vacío contigo. No hay que tirar nuestro amor.
El libro tiene poco diálogo. Y no me malinterpretéis, me ha encantado leer algo diferente para variar, pero es que éste ha sido muy pobre. La mayoría, por no decir todos, me parecían sacados de un libro de poesía y quedaban como pegotes en la historia, como pegatinas que al arrancarlas dejan huella.

Esta última frase que he escrito, alargando lo que ya había dicho y comparándolo con algo cotidiano, está en la historia a todas horas. Y de formas bastante... horrorosas. No hay otra palabra para describirlo. No puedes decirle a una persona que la echas de menos como a los revisores cuando llevas billete, o al asiento al lado de la ventanilla en los trenes abarrotados. Es una frase para huir de la vida. Como si te dicen que cuando te ven, el mero hecho de que no vayas a su encuentro equivale a perderte otra vez, a volver a vivir una vida que creía haber dejado atrás, a ver de nuevo la final contra el Liverpool, esa que perdieron en los penaltis. Y una más porque sé que lo estáis deseando: eres para mí el punto de libro que se queda en la página quince, aunque haya acabado de leerlo hace una eternidad. El despertador que pongo a las seis para ir al instituto y que en verano me olvido de quitar. El antivirus cuya ventana se abre cada diez días, a la derecha de la pantalla, para recordarme que hay que actualizarlo.


Y luego están las frases que perfectamente podrían salir de un libro cuyo título fuese 'cómo entender a una mujer, nivel experto'. Una chica enamorada nunca tiene suficientes palabras, ellas prefieren los detalles. Creo que nunca lo he dicho, pero yo soporto bastante bien este tipo de comentarios en la literatura (si el protagonista es así, qué le voy a hacer... no me gusta y ya está, no por ello voy a montar el pollo del momento). Pero hay algunas que me superan. Los hombres olvidamos que no elegimos a las chicas, sino que son ellas las que nos eligen a nosotros.

Lo que menos me ha gustado del libro, sin duda alguna, es que cuando más coherente estaba siendo el autor, mejor iba el curso de la historia y ya empezabas a enterarte de qué iba todo, algo pasaba, no sé muy bien el qué, que te apartaba de la narración como si te hubiesen echado un cubo de agua fría en la cabeza.

Tengo que reconocer que al principio se me hizo mucho más cuesta arriba de lo que ha sido al final. Sobre todo cuando te dicen por qué las canciones (los títulos de los capítulos) están como están, porque en un primer momento puedes pensar y dar por hecho que están puestas al azar, sin ton ni son. Descubrir el porqué fue algo bonito.

Como apunte final, y por terminar la reseña con algo bonito, sí que es verdad que el libro me ha enseñado alguna cosa buena. La mayoría de mis notas han sido por cosas 'malas' o que no me convencían, pero han habido unas pocas que me han hecho pensar...
A la pregunta «pero ¿tú te sientes de aquí o de tu país? yo respondía que de mi país, pero que mi país no estaba en África, sino en un lugar lejano situado en los corazones de los hijos de un pueblo sin bandera, cansado, como yo, de ser considerado una fracción, un compromiso, una esquirla. Un lugar donde no había nada malo en ser negro, en nacer con los ojos rasgados, donde las personas preferían apagar el cerebro, el móvil y la tele, y dar cabida a las emociones, donde cada hombre era consciente de existir porque así lo había querido otro ser humano.

1 comentario:

  1. La sinopsis se ve interesante, pero últimamente le estoy huyendo a este tipo de libros. Igual lo anotaré a ver que tal me va con él :)
    Gracias por la reseña
    Besos

    ResponderEliminar