Miedo


Me asusté. Es cierto. Me bloqueé a raíz de aquello. Fingí no quererte, me convencí de ello. Intenté seguir con mi vida, pero no lo conseguí hasta que el bloqueo superó los límites impuestos por la realidad y estalló a mi alrededor. Todo. Recuerdos buenos, recuerdos malos. ¿Y si nunca había dejado de amarte? ¿Y si el "problema" es que fue a algo más? No creo en la palabra "siempre", tú mejor que nadie lo sabes. Pero ¿y si existiera de verdad? 

Se puede querer a alguien de tantas formas, con distintas dosis de amor, que la más alta, la final, aterra solo de pensar en ella. Somos tan buenos como amigos, te quiero tanto de esa manera, que me da pavor perderte de la otra. Y sé que será así si seguimos con esto. Tarde o temprano te cansarás de mí. 

Te he hecho tanto daño... el mismo que me he hecho a mí misma. Te mereces algo mejor. Alguien con menos problemas de estados de ánimo, alguien que no te deje cuando se compliquen las cosas. Alguien que no tenga miedo de sincerarse contigo. Y yo... yo no creo encontrar nada parecido a ti. He tenido la suerte de conocerte, de quererte... en parte, de no poder olvidarte. Pero me resignaré a ello si así te veo sonreír de mil formas distintas cada día, aunque no sea la razón de tu sonrisa. Si así escucho tu risa a lo lejos, aunque yo no sea la culpable de ella.

 "¡Qué sabe del amor quien no ha tenido que despreciar precisamente lo que amaba!(Nietzsche)

Pero soy egoísta. Y la palabra "amistad" me hace daño si se refiere a ti. Que por mucho que diga te necesito a mi lado. Que me matan un montón de cosas de esta relación tan extraña que tenemos: que vivimos en los extremos y no tenemos un punto medio. Que las cosas buenas superan con creces a las malas, aunque sean en pequeñas porciones.

"Oh, espera un momento. Quizás en tus ojos, tu boca, tu cuerpo, esté la solución. Seas mi excepción a la regla que temo. Igual no me quemo si consigo apartar estos miedos que tengo." (Día Sexto)

Después de tanto tiempo, aún siento ¿mariposas? revoloteando cuando hablamos. Mariposas que parecen estallar cuando me dices que aún me quieres. Mariposas que se sienten morir cuando pienso que quieres que me aleje.

"Que no es que te quiera, es que voy a quebrar una ley natural por amarte." (Día Sexto)

¿No ha sido siempre obvio? Son casi cuatro años. Y aunque he tenido mis altibajos, no he dejado de pensar en ti. Nunca. Y lo he intentado, pero no lo he conseguido. Ni siquiera con el bloqueo, que seguramente fue medio inducido. Por lo de siempre: miedo a quererte.

"Es miedo a sufrir la fuerza que impide que seas feliz.(Día Sexto)

Mi mente se niega a creerme. 

-Es arriesgado -dijo la experiencia.
-No tiene sentido -dijo la razón.
-Inténtalo -susurró el corazón.

Despierta, te he encontrado. 
Y no quiero separarme nunca más de tu lado.

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